Pink Floyd – Animals (1977)

Pink Floyd

Animals (1977)

portada

Animals es un disco difícil, no necesariamente el más aclamado por el público. Si tienen un disco netamente Progresivo, y que quizá sea la cumbre (y ataúd) del género, es precisamente el Animals. Es de esos discos que en cada escucha le notas un detalle nuevo, y que puede tener un sinfín de interpretaciones. Pero a la vez, eso es lo que lo hace tan poco accesible a esas multitudes que prefieren el Dark Side of the Moon o The Wall. Y no se les puede culpar, ahí los temas son cortos, con ganchos memorables, solos fascinantes, y aun con cierta seductora complejidad. Por eso las rolas del Animals, de más de 10 minutos (una de más de 17), rara vez las escucharemos en el radio, o en un tributo, o en los mismos conciertos de Waters o Gilmour. Ese es otro detalle, aquí las rolas funcionan únicamente como unidad, como disco completo, por separado, pierden su intención y fuerza.

El Animals fue concebido por Waters, y fue donde se hizo evidente la dictadura impuesta por él en el seno de la banda. Pink Floyd dejó de ser una democracia como lo había sido más o menos hasta 1975, para dar paso a un grupo donde uno tomaba las decisiones, escribía los temas y los demás acompañaban, sin mucha opción para aportar. Lo cual es irónico si consideramos el tema del disco, y que contiene quizá el mejor trabajo de guitarra de Gilmour y en teclados de Wright. De algún modo, esto lo hace igual de hipócrita que el Wish You Were Here.

El Animals tomó ideas musicales del WYWH que al final no fueron incluidas en ese disco. No se les pueden llamar propiamente descartes, sino que por su complejidad y duración, no encajaban en el mood del álbum. “You’ve Got to Be Crazy” evolucionaría para convertirse en “Dogs”, mientras que “Raving and Drooling” se convertiría en “Sheep”.

Fue grabado en el nuevo estudio de la banda, el Britannia Row, desde Abril del ’76 hasta finales de año. La banda había comprado el edificio de 3 pisos desde 1975, a mitad de la grabación del WYWH, debido a que el contrato con EMI, en el que se les daba horas ilimitadas de grabación, había terminado. Necesitaban su propio espacio considerando lo perfeccionistas que eran y la cantidad de meses que pasaban grabando un disco. Así que pasaron casi un año remodelando el local y equipándolo. Una parte del edificio se usó para guardar todo el equipo musical de la banda, así como los artilugios para las giras, cada vez más sofisticados.

Los temas del disco anterior empezaron a mutar lentamente. Waters les dio un giro del concepto de locura inicial para ajustarlos a una versión propia de Rebelión en la Granja, de George Orwell. Ese año había sido catastrófico en el Reino Unido. Desde 1975 había comenzado una crisis europea por el bloqueo de petróleo por parte de Medio Oriente. En Inglaterra no había trabajo y la inflación se disparó. Los jóvenes empezaron el movimiento Punk, que conjugaba el descontento político y social con el musical. Una especie de neo-hippismo, pero anarquista en el que salían de sus casas y se iban a vivir a edificios abandonados. Musicalmente estaban hartos del virtuosismo del Hard Rock, pero en especial del Prog, así que la música Punk se volvió una antítesis, regresando a las bases más simples, con canciones de 3 tonos, letras directas, sin atisbos poéticos, sin solos, o si los hay, lo más simple posibles. Johnny Rotten sería recordado y reclutado por los Sex Pistols por usar una playera de Pink Floyd a la que le sebrepuso un “I Hate”. Así pues, el Punk iba contra el Prog como forma musical, y contra el gobierno y la industria en la parte ideológica. Es curioso que Nick Mason produjera el segundo disco de The Dammned en Britannia Row…

La cuestión es que el Animals tomó algunos elementos del movimiento Punk. No en la cuestión musical, líricamente tampoco. Es también el más complicado, el más metafórico, el que más velos y capas tiene; está a años luz del estilo puño-en-la-cara del Punk. Sin embargo, es el más agresivo, el más encabronado, el más social, el de más protesta político-social. No sé si haya un disco Punk más furioso que éste. Quizá con más palabrotas, pero aquí Waters se va a una raíz profundísima del problema social, y refleja no sólo la Inglaterra de la segunda mitad de los 70’s, sino en general, a toda la sociedad occidental del último medio siglo.

En Rebelión en la Granja, Orwell hace una parodia-crítica al sistema socialista de Stalin; básicamente, los cerdos representan la clase política, los perros son las “fuerzas del orden”, llámese policía o ejército, y las ovejas son las masas, el pueblo, el proletariado. Sin adentrarme demasiado en las letras, Waters ataca al capitalismo, usando los mismos animales, pero representando distintos elementos que la novela de Orwell. La lectura más sencilla, asigna a los cerdos el rol de la clase alta, a los perros el de la clase media y de negocios, y a las ovejas a la clase baja. Se supone también que “Pigs on the Wing” hace referencia al nuevo amor de Waters, Carolyne Anne Christien, quien fuera esposa del manager de Grateful Dead.

La grabación fue difícil, pero Mason diría que fue menos tensa que el WYWH. Gilmour sólo contribuyó en la composición de “Dogs”, y es el único tema en que canta un fragmento. Es el primer disco en el que Wright no es acreditado en ninguna canción, a pesar de que su aporte en teclados es impresionante, con una cantidad de detalles que resultan imprescindibles para los temas y la creación de atmósferas. Aquí empezarían las fricciones entre Rick y Roger que llevarían a la “salida” de Wright de la banda para el tour The Wall, en la que no era miembro oficial, sino un “asalariado”. Irónicamente el Tour le ocasionó pérdidas a Pink Floyd, por lo que Rick fue el único que hizo dinero en esa gira.

Otra cuestión fue la presencia de Snowy White en el estudio. Gilmour de alguna forma aceptó la presencia de otro guitarrista para que fuera aprendiendo los temas con miras a apoyar en las giras, ya que los tres temas centrales eran imposibles de replicar en vivo con una guitarra, por más pedales que usara Dave. White grabó un solo para “Pigs On The Wing” que finalmente no apareció en la versión del álbum, sino en la versión de 8 track. Snowy sería finalmente un aliado de Waters, participaría en las siguientes giras de Floyd hasta la salida de Roger, y terminaría replicando nota por nota las partes de Gilmour en las giras solistas de Waters

Lo irónico es que Roger Waters haya hecho una representación tan cruel de la sociedad humana a través de animales. Una escalofriante, aún vigente, y que aplica a cualquier país bajo cualquier sistema económico. La moraleja? Que el amor es más fuerte que todo! Ja gotcha! No, realmente no hay moraleja, es una brutal crítica, tanto a los 2 tipos de perros, los cerdos y las ovejas. Ninguno se salva, y cada uno debe hacer su propia autocrítica. El final, la metáfora de “Pigs on the Wing Part II”, deja pensando si Roger no quiso decir que ese hogar, esa pareja y familia que le da refugio y lo hace sentir seguro, que le da cierta felicidad, no es también una cierta forma de volver a ser oveja. El perro joven sabe, al menos en parte, lo que lo rodea, pero tiene en su familia una justificación para no rebelarse ni pelear. “Ya tengo mi felicidad” o “Ya no estoy soltero, tengo hijos que dependen de mi, no me puedo arriesgar”. En el fondo es una excusa. Y es por ello que el Animals invita a una autocrítica. Sí; nos creemos perros jóvenes, con los ojos abiertos, con cierta noción de lo jodidamente jodido que está el mundo. Eso nos da cierta sensación de superioridad respecto a las ovejas. Pero de qué sirve si no hacemos nada? Si nos quedamos sentados a que sean las ovejas las que ya no tengan nada que perder y se levanten, arriesguen el pellejo y cambien el sistema por nosotros? No nos deja esto realmente en un rol aún más patético que la ignorancia, en el de la cobardía? En la comodidad? En la justificación?

A final de cuentas, en el Animals confluyen las guitarras más incendiarias de Gilmour, los más detallados teclados de Wright, y las mejores letras de Waters. Mason hace también un gran papel, pero más discreto que otros discos, a diferencia de sus compañeros, que lucen de principio a fin y parecieran estar conscientes de que es el Magnum Opus de Pink Floyd, el punto cumbre antes de iniciar el doloroso descenso. “Dogs” se roba luces, es más poderosa y compleja, y con una de las letras más profundas del rock, pero en realidad todo el disco es una joya, las piezas ganan mucho más como unidad en el disco que como piezas individuales, y siguen sonando tan frescas como si se hubieran lanzado ayer. Lo más valioso, a pesar de su perfección y majestuosidad musical, son las letras, que no sólo son críticas a un sistema monstruoso y prácticamente inmutable, sino que deben servir para una crítica personal que nos lleve a preguntarnos quiénes, qué somos realmente y qué diablos estamos haciendo por cambiar al mundo…

Mini Dato:

* Actualmente con los recursos tecnológicos, se pueden hacer cosas mágicas y se ha perdido la capacidad de asombro. Pero Floyd fue de los primeros en darle una enorme importancia a la creatividad de las portadas. Hipgnosis, que ya había trabajado en los discos previos, fue la agencia encargada de reflejar la idea de Waters. Él pasaba diario cerca de la Battersea Power Station que se ve en la portada, ya entonces en su decadencia, y que de alguna forma representaba la caída industrial de Inglaterra. Mandaron diseñar un globo gigante que inflaron con helio y que debería haberse visto majestuoso, volando cerca de la estación. Para el día de la sesión de fotos, contrataron un arquero que tumbaría al cerdo si se escapaba. Pero hizo mucho aire y la sesión fue imposible, por lo que pasaron la sesión al día siguiente, y ya no estaba presupuestado el señor de las flechas para un segundo día. El puerco finalmente se soltó con tanto viento y salió volando por los cielos británicos, cayendo en una granja de Kent para pánico de algunas vacas. Se recuperó y volvió a inflar. Se tomaron fotos un tercer día, ya sin viento, pero al final se decidió hacer un montaje con fotos del segundo día, con el cerdo volando libremente, ya algo lejos de la planta. El cerdo se volvería en un ícono floydiano, y Waters aún usa enormes globos porcinos en sus giras, pintándole nombres de políticos locales, para euforia del público.

Bitrate: 320 Kbps

01 – Pigs on the Wing (Part 1)
02 – Dogs
03 – Pigs (Three Different Ones)
04 – Sheep
05 – Pigs on the Wing (Part 2)

Cortesía de La Caverna de Corvan !!

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