Comus – First Utterance (1970)

Comus

First Utterance (1970)

comus

Su música es de lo más bizarra, estremecedora e inquietante. Sus ideas están tan fuera de lo común que pueden ser algo difíciles de asimilar, pero si se les escucha con tiempo y paciencia (como en los viejos tiempos) la recompensa es enorme, pues su legado sigue siendo asombrosamente singular cuarenta años después de su separación.

Letras sobre sexo brutal, muerte y locura desgarran una música retorcida y preciosa a la vez, que abruma por su capacidad de iluminar con oscuridad, que maravilla por su excepcional sentido de la belleza, y que es capaz de transportarnos a cuentos de hadas o sumergirnos en verdaderos aquelarres, como el de “Drip, Drip”; o a cantos de faunos como en la salvaje apertura de “Diana”. Este disco no es recomendable. Es obligatorio. También por su artwork, con una portada de otro mundo y un interior que muestra un genial dibujo que sólo entenderán los que han probado ciertos hongos.

Autoproclamados como hacedores de un Psyquedelic-Progressive-Folk-Rock, consiguen solamente realizar dos álbumes oficiales: el “First Utterance” en 1971 y el “To Keep From Crying” en 1974. Dos discos bastante distintos entre sí, y la diferencia radica, principalmente, en el carácter y en el modo propuestos en ambas producciones. El sonido y los colores son siempre de Comus: la instrumentación y las voces son casi las mismas, pero el espíritu de la banda es uno distinto en cada caso.

El “First Utterance” es un disco muy elaborado, con una instrumentación relativamente variada: oboe, viola, violines, flautas, guitarras acústicas de diferentes tipos, muchos tambores, timbales, etc. Y la música que se logra con esto es, obviamente, bastante recargada y con un carácter muy especial: una suerte de sonido que podría denominarse brujesco, oscuro, retorcido. Hay voces agudas, otras rasposas (la de R. Wooton), pujantes, coros lamentosos, melodías tensionantes, secuencias terroríficas; si utilizara la palabra “diabólica” para describir esta atmósfera no estaría muy lejos de la verdad.

Temas como “Diana” parecen realizar conjuros e invocar a todos los espíritus de la oscuridad y la noche. La melodía en cada tema es fácilmente entendible, no hay mucha complejidad en ese sentido, la hay en los acompañamientos, en las armonías que forman una especie de red que mantiene un volumen moderado de tal manera que la deja un poco en la sombra, detrás de las voces y las flautas de ultratumba junto con una variadísima base percutiva; todo esto con un poco de sabor a esas formas musicales nórdicas que le deben mucho al oriente próximo. Por momentos lo melancólico y lo dulce se escabullen en la composición pero así como vienen se van y son remplazado rápidamente por esa danza de brujas ya descritas.

El grupo se había formado en 1967, cuando dos jóvenes de 17 primaveras llamados Roger Wootton y Glenn Goring unieron fuerzas inspirados por los discos de Pentangle y Velvet Underground, grupos de los que hablaban largo y tendido en sus descansos en el Ravensbourne College of Art de la ciudad de Kent.  Ahí también conocieron al violinista Colin Pearson. El bajista Andy Hellaby y la percusionista y cantante Bobbie Watson se unieron al grupo ya en el Beckenham Arts Lab de David Bowie, donde también hicieron amistad con el que pronto sería su mánager, Chris Youle. Youle fue de hecho quien sugirió el nombre de Comus, basándose en una mascarada escrita por John Milton. Por otra parte y según la mitología griega, Comus, hijo de Circe y Baco, es la representación del exceso, de la fiesta, del desenfreno. Perfecto para el paganismo psicótico-musical del grupo.

Tras hacerse con lo servicios del flautista Michael Bammi Rose (que pronto abandonaría para ser sustituido por Rob Young), Wootton compuso los temas para “First Utterance”, un totémico álbum debut que no vería la luz hasta 1971. Entonces Young también dejó el grupo y entró una segunda mujer, la fagotista Lindsay Cooper. Su propuesta era tan excéntrica que fueron ignorados por completo. Su propio mánager los abandonó para irse a trabajar a Polydor. Aquello deshizo el grupo, que sólo volvería a reunirse en 1974 para grabar “To Keep From Crying”.

Era una cuestión de tiempo para que aquel “First Utterance” tuviese su merecido reconocimiento. Fue reeditado en 1995, y poco después, el líder de la banda sueca de metal progresivo Opeth, Mikael Akerfeldt, quedó prendado de ellos comenzando una campaña pro-Comus en toda regla, empleando frases de sus letras en sus propias canciones, hablando de ellos en las entrevistas y llevando camisetas de “First Utterance” en sus conciertos. Con Jon Seagroatt como nuevo percusionista y flautista, la formación original se reunió en 2008 y desde entonces han dado varios conciertos.

Mini Dato:
* Comus fue muy admirado por David Bowie y consecuentemente Bowie invitó a esta banda a ser sus teloneros durante el término de la segunda mitad de la década de los 60′.

Orígen: U.K

Género: Prog Folk / Acid Folk

Bitrate: 320 Kbps

01 – Diana
02 – The Herald
03 – Drip Drid
04 – Song to Comus
05 – The Bite
06 – Bitten
07 – The Prisoner
Bonus:
08 – Winter Is A Coloured Bird
09 – In the Lost Queen’s Eyes

Cortesía del Imperio de la Maldad y He Reunido a la Banda !!

Comus – To Keep From Crying (1974)

Comus

To Keep From Crying (1974)

cover

“To Keep From Crying” llega en el 74 y es como si amaneciera en el bosque embrujado y se canta “Figure In Your Dreams”. Aquí, la misma voz que le cantaba al hijo de Belcebú en “First Utterance” es alegre y animada. La instrumentación en este año es mayor, se agrega a todo lo anterior un teclado, un saxofón y un cello. Esto podría llevar a pensar que todo se vuelve una cosa progresivo-sinfónica, a lo Gentle Giant o a lo Vander Graaf. “Perpetual Motion” el séptimo tema inicia con un sonido parecido al de algún grupete de lo más comercial de los años sesenta, moviendo la cabeza de un lado para el otro diciendo “laralarala”, claro que el final es propio de Comus…

La idea principal es que cambian toda la escenografía, de una noche con luna y cantos de damas pálidas a un jardín florido en la mañana con muchachas a go go. Los demás temas no son tan llenos de flores. El primer tema “Down” es el mejor representante del nuevo sonido, mucho más claro, movido, alocado. Aquel fondo, aquella red armónica se mantiene, igual de compleja y recargada, y con el mismo volumen aunque hay que parar un poco la oreja para notarlo.

Temas como “Touch Down” o la canción que le da el nombre al disco (esta es la más progresiva, la más fuerte) recuerdan un poco al disco anterior, pero están lejos aún. Lo dulce ha remplazado a lo brujesco. Las “fallas técnicas deliberadas” se pueden apreciar con mayor claridad en un tema que es sensacional “So Long Supernova”: las voces… no sé si decir que desafinan, porque siempre llegan a la nota propuesta, es como una voz poco trabajada; el efecto que tiene ayuda a darle un sonido que alguno podría llamar “malo” o “feo”, como si fuera un demo de la canción. Sin embargo, mejor dicho “por eso mismo”, es un precioso tema. Si recuerdan la introducción de “Starman” de David Bowie encontrarán algo parecido; en ambos casos son elementos irreemplazables. 

“First Utterance” es imprescindible, “To Keep From Crying” es interesante. Interesante por el nuevo rumbo que toma la banda aunque supondría el fin de la agrupación. Es duro pero hay que aceptarlo: “First Utterance 2” no existe, si comparan no van a disfrutar lo que este segundo disco tiene para ofrecer.

Bitrate: 320 Kbps

01 – Down (Like A Movie Star)
02 – Touch Down
03 – Waves And Caves
04 – Figure In Your Dreams
05 – Children Of The Universe
06 – So Long Supernova
07 – Perpetual Motion
08 – Panophany
09 – Get Yourself A Man
10 – To Keep From Crying
11 – After The Dream

Cortesía del Imperio de la Maldad !!