Pink Floyd – The Piper At The Gates Of Dawn (1967)

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The Piper At The Gates Of Dawn (1967)

Portada

En agosto de 1967 aparece el primer álbum de Pink Floyd, “The Piper at the Gates of Dawn”, título extraído de uno de los textos underground más populares (The Wind in the Willows, de Kenneth Grahame), donde el liderazgo de Syd Barrett sobre el resto resulta evidente, componiendo sólo o en compañía diez de los once temas del álbum, con la excepción de un tema compuesto por Waters. Aquí están dos de los temas más importantes de la primera época de Pink Floyd, “Astronomy Domine” e “Interstellar Overdrive”.

“The Piper at The Gates of Dawn” está considerado por muchos como el álbum de rock psicodélico más importante de la historia; cosa bastante admirable tratándose del primer álbum de estudio de Pink Floyd. Fue uno de los discos precursores del movimiento tanto psicodélico como progresivo, aunando experimetación y combinando géneros musicales como el pop, rock y folk. Un disco fracturado y terrorífico que se desarrolla entre locura lisérgica, atmósferas psico-espaciales, bases pop y letras caprichosas, sobre el espacio, espantapájaros, gnomos, bicicletas y cuentos de hadas. Al principio la crítica fue fría con este disco, pero el paso del tiempo lo ha colocado donde debe estar, entre los grandes discos tanto de Pink Floyd como del rock en general.

La banda se formó a finales de 1965, con Roger Keith (Syd) Barrett, George Roger Waters, Richard Wright y Nicholas Mason. Syd Barrett, Roger Waters y un amigo de éstos (que casualmente enseñó a tocar la guitarra a Syd) llamado David Gilmour, provenían de la escuela superior de Cambridge. Tras abandonar Cambridge, Barrett se dedicaba a intentar pintar en la escuela de arte de Camberwell (Londres), al mismo tiempo que aprendía a tocar la guitarra de la mano de Gilmour. Por otra parte Roger Waters también se había cambiado de aires a Londres, donde cursaba arquitectura. Allí conoció a Nick Mason y Rick Wright: los tres descubrieron que tenían muchas cosas en común, entre ellas la música. Formaron una banda llamada ‘Sigma 6’, con un Wright que ya tocaba el armonio, el piano, el clavicémbalo y el violonchelo. Mason además de ser un buen timpanista, tenía dinero para adquirir el material que el grupo necesitaba. Tras varios nombres distintos los tres (con Waters como bajo eléctrico, Wright a los teclados y Mason a la batería) reclutaron a un guitarrista de jazz llamado Bob Klose, además de a Syd Barrett, amigo de Waters.

El grupo se llamó Pink Floyd Sound (idea de Barrett, que recortarían después a Pink Floyd) y fue el resultado de unir los nombres de dos bluesman, Pink Anderson y Floyd Council. Bob Klose abandonaría el grupo debido a sus ideas musicales totalmente opuestas a las de Barrett, quedando éste como único guitarrista del grupo. Obtuvieron contrato para tocar todos los sábados en el Marquee, en una serie de actuaciones bautizadas con el nombre de ‘Spontaneous Underground’. Realizaban una especie de rythmn and blues con partes instrumentales donde experimentaban con nuevos sonidos y texturas, apoyándose en el feedback (distorsión) de los nuevos amplificadores. Conocieron a Joel y Toni Brown, dos americanos vinculados al movimiento psicodélico californiano, y juntos crearon un rudimentario sistema de luces y proyecciones a color para sus actuaciones. De este modo se labraron una gran reputación dentro del movimiento underground y psicodélico.

Publicaron su primer single, Arnold Layne, con Columbia (Emi). Este primer tema narraba las andanzas de un muchacho que se dedicaba a robar lencería femenina. La canción fue considerada obscena y prohibida en muchas emisoras de radio. Mientras tanto siguieron experimentando con el sonido en sus actuaciones en vivo, instalando altavoces al fondo de las salas y creando una primera versión del sonido cuadrafónico, que sería en adelante característica común de sus actuaciones y su marca de fábrica.

Mii Dato:

* En octubre de 1967 Pink Floyd inicia su primera gira por los Estados Unidos, difundiendo la psicodelia británica a un público asombrado que los acogió con fervor. Barrett era el ídolo y el foco de atención, con una presencia en el escenario llevada al límite con la continua ingesta de dosis de LSD.

Orígen: U.K

Género: Psychedelic Rock / Space Rock / Proto-Prog

Bitrate: 320 Kbps

01 – Astronomy Domine
02 – Lucifer Sam
03 – Matilda Mother
04 – Flaming
05 – Pow R. Toc H.
06 – Take Up Thy Stethoscope And Walk
07 – Interstellar Overdrive
08 – The Gnome
09 – Chapter 24
10 – Scarecrow
11 – Bike

Cortesía del Hombre Polilla y Discos Oscuros !!

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Pink Floyd – A Saucerful Of Secrets (1968)

Pink Floyd

A Saucerful Of Secrets (1968)

A-Saucerful-Of-Secrets-Front

Este es el último disco en el que Syd Barret participa como miembro de la banda, y la verdad se nota el cambio. Sólo compuso un tema (que es también el único que canta) y su guitarra aparece tan sólo en tres canciones. Barrett participó en las sesiones de grabación hasta que su estado mental se lo permitió, abandonando la banda a principios de marzo de 1968. ¿Quién es el que toma la batuta? Waters.

El abuso del LSD y el comportamiento excéntrico de Barrett estaba haciendo cada vez más difícil la convivencia con el resto de la banda. Así fue que su precaria salud mental obligó a todos a una decisión difícil. Buscaron (de acuerdo con Barrett) una solución temporal, que fue la entrada de un quinto miembro como su sustituto. De este modo David Gilmour vino providencialmente a salvar la situación, haciéndose cargo de las guitarras, mientras Syd se recuperaba. Al fin y al cabo todo quedó entre amigos y se suponía que era una solución a corto plazo…

Ya están todos los elementos para el Pink Floyd clásico, pero su aparición no ocurre de golpe, sino a través de una lenta transición. A Saucerful Of Secrets inaugura un período de tres años y cuatro discos en los que la banda probará por distintos caminos con resultados bastante dispares, hasta hallar por fin su sonido.

Luego de la psicodelia chillona, colorida, delirante de “The Piper At The Gates Of Dawn”, Waters se hace cargo de la banda y la guía por otros caminos totalmente distintos, a través de un sonido oscuro, atmosférico y tétrico. A Saucerful Of Secrets está poblado de largos pasajes instrumentales, oscuras atmósferas y emotivos crescendos. Este disco es también considerado una de las primeras manifestaciones del rock progresivo e impulsador de un nuevo sub-genero del progresivo: el Space Rock.

Es la semilla del Pink Floyd clásico, pero evidentemente le falta maduración. La banda no suena ajustada, los experimentos avant-garde son fallidos y la música no suena tan precisa y perfecta como en los discos de los 70. Si bien el embrión está, definitivamente éste disco y los discos “clásicos” de los 70 no tienen mucho que ver.

Mini Dato:

* El álbum incluiría otra canción de Barrett, “Vegetable Man”, que más tarde fue dejada afuera, debido a su crudeza y el hecho de que fuese una especie de descripción del estado de Barrett.

* “Remember A Day”, fue grabado para “The Piper At The Gates Of Dawn”, pero se decidió dejarlo para un segundo disco ya que no concordaba mucho con los otros temas.

* “Jugband Blues”, la única canción de Barrett, que a diferencia de sus composiciones anteriores, es una canción triste, en la que habla entre otras cosas de sus días contados en la banda. Es una composición increíblemente delirante, con una melodía confusa y unos bronces desarticulados que parecen sacados de un circo. Luego todo se va apagando con efectos extraños, y de la nada todo se corta para que sólo quede Syd con su guitarrita, que se despide con la maravillosa frase “And the sea isn’t green / And I love the queen / And what exactly is a dream / And what exactly is a joke”. La letra es su despedida, con guiños hacia su locura (“And I’m wondering who could be writing this song”) y una especie de agradecimiento hacia sus compañeros (“And I’m much obligued with you for making it clear that I’m not here”).

Bitrate: 320 Kbps

01 – Let there be more light
02 – Remember a day
03 – Set the controls for the heart of the sun
04 – Corporal Clegg
05 – A saucerful of secrets
06 – See-saw
07 – Jugband blues

Cortesía del Hombre Polilla y la Venganza de Saturno !!

Pink Floyd – Obscured By Clouds (1972)

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Obscured By Clouds (1972)

portada

George Starostin tiene toda la razón al decir que la música de Floyd tiene algo de soundtrackiana. Uno es catapultado a diversas imágenes a través de la música de Floyd, desde batallas épicas, erupciones volcánicas, escenas chuscas, dramáticos juicios… casi todas las canciones tienen un aire de telón de fondo. Y ojo, no digo que sea música de fondo, al contrario, lo que quiero decir es que es una música trascendente, llena de tantas texturas y sensaciones que es fácil que se conviertan en un Soundtrack de tu propia vida, y que termines relacionando sus canciones con capítulos propios, no necesariamente de una película… Por ello, cuando Floyd viene con verdaderos Soundtracks, es decir, música hecha especialmente para una película, como The Comitee del ’68, el More y partes de Zabriskie Point del ’69 o este Soundtrack para la película francesa The Valley de 1972, uno no nota la diferencia.

Obscured by Clouds tomó a Pink Floyd en una etapa ya de madurez, en el que incluso la banda estaba puliendo en vivo adelantos de lo que sería el Dark Side of the Moon. Este es un disco bastante consistente, sólido, con melodías muy cuidadas, entretenido. Cierto que (igual que el More) no tiene una pieza monstruosa, histórica, que sobresalga a leguas sobre las demás, como en la mayoría de los demás discos. No hay algún tema épico de esos que duran más de 10 minutos. Aquí lo más largo es la pista final, que es quizá la más soundtrackiana del disco, y que no llega a los 6 minutos. El disco no carece de experimentación, pero es más rockero en el sentido tradicional, sin tanta producción, ni efectos, lo que hace que destaquen las melodías por si mismas.

Al igual que en el More, la banda vio una versión sin editar de The Valley. Tomaron tiempos, notas, y se encerraron dos semanas en el estudio para realizar las grabaciones en tiempo record. Es de remarcar que todos los temas salieron por completo en dichas sesiones, ya que las canciones que tenían escritas las estaban trabajando y reservando para el Dark Side. Supongo que por ello no tiene ni solos kilométricos ni efectos raros, ni sobreproducción. Las rolas se sienten sencillas, pero no es en absoluto desperdicio. Al contrario, sin tener esta vez un tema central, salvo la película, se siente cierta unidad o dirección, no sé si en las atmósferas. Hay un algo que cohesiona el disco, incluso los temas instrumentales. Quizá la guitarra de Dave, que es tremenda a lo largo de todo el álbum, con más carga bluesera que en otros discos. Junto con el Meddle, el Obscured by Clouds es considerado de los discos transicionales de Pink Floyd, en el que al fin dejan de estar a la sombra de Syd, tratando de emular los viajes ácidos, psicodélicos y sin dirección, y empiezan a girar hacia un Prog-Rock elaborado, pero más melódico y direccionado. Rick por su parte, usa por primera vez sintetizadores, como el VCS3, que da unas texturas distintas y expande enormidades su sonido. Mason por otro lado, probaría por primera vez con una batería electrónica en el tema titular.

A partir de aquí, Pink Floyd se volvería un verdadero monstruo, y este disco es el último preámbulo de esa etapa clásica.

Mini Dato:

* El cierre de “Absolutely Curtains” fue grabado con la tribu Mapuga.

* Se dice que George Martin ayudó a la banda a corregir las sibilancias de las cintas Master, ya que por un error, se grabaron en una frecuencia que remarcaba muchísimo las s, h y t’s. Y bueno, no sé qué haya pasado ahí, pero de pronto, meses después, Pink Floyd, que no dejaba aún de ser una banda cuasi underground, estaba grabando en los mismísimos estudios Abbey Road lo que muchos consideran su obra maestra, con Alan Parson (quien fuera dupla con George Martin años atrás) en la ingeniería de sonido. Casualidad?

Bitrate: 320 Kbps

01 – Obscured By Clouds
02 – When You’re In…
03 – Burning Bridges
04 – The Gold It’s In The…
05 – Wot’s… Uh The Deal?
06 – Mudmen
07 – Childhood’s End
08 – Free Four
09 – Stay
10 – Absolutely Curtains

Cortesía de La Caverna de Corvan !!

Pink Floyd – Dark Side of The Moon (1973)

Pink Floyd

Dark Side of The Moon (1973)

portada

Dark Side of The Moon ha sido llamado por muchos el mejor disco de todos los tiempos, el non-plus-ultra de la historia del rock, el único que ha estado más de catorce años en las listas de Billboard y lo más cercano a la perfección musical que se haya hecho jamás. Y tienen razón, en parte.

Este disco es tremendo. No hay necesidad de hacernos los snobs negándolo. Es uno de los discos que más influencia han tenido sobre el resto de las bandas, un puente al resto de la discografía de Floyd y a las demás bandas progresivas de la época. Quien se engancha con este disco, cambia su perspectiva musical para siempre, ya que ocasiona un hambre de más música de calidad, de ésa que no se encuentra tan fácil en FM.

Pink Floyd logra aquí como en ningún otro LP suyo, sumergirnos en las atmósferas que quieren, con sonidos acordes a la “edad” o al tema lírico que interpretan. Las letras están hechas en su totalidad por Waters, dando inicio con ello a la dictadura sobre la banda que duraría hasta su expulsión, pero en esta ocasión, que el concepto entero del disco fuese suyo supongo que no importó a los demás miembros del grupo. Sobre la música, hay que decir que al fin se logran cortar de manera definitiva el cordón umbilical que tenían hacia Syd Barret. En este disco ya no se percibe ni un resquicio de su sombra y eso es bastante positivo en el resultado final. Floyd por fin tiene una dirección propia, ya no hacen jams tratando de emular la locura de su ex líder, y aunque recurren al tema durante el disco, esta vez lo hacen con un sentido perfectamente claro y a través del concepto del disco entero, sin canciones épicas en las que cada quién hacía lo que quería. Aquí se aprecia unidad.

Por otro lado, Gilmour, que ya venía afilando su estilo, logra perfeccionarlo aquí con esos solos fríos y matemáticos, perfectos, de notas agudísimas. Ya se veía venir desde el Meddle, pero en este disco Gilmour logra por fin ese estilo tan particular que lo hace reconocible aquí y en China. Sin llegar a ser un virtuoso en cuanto a velocidad, lo es en cuanto a técnica, y logra hacer canciones sublimes, a las que no les falta ni le sobra una sola nota. Sabe perfectamente cuando hacer un slide, cuando usar el tremo, cuando hacer chillar su guitarra con los sonidos más agudos y cuando simplemente acompañar. Los demás integrantes saben reconocerlo y evitan esos inútiles duelos de instrumentos y egos que se oían en los anteriores discos. Roger luce mucho más discreto en el bajo, pero también hace papeles tremendos como en Money, que lleva un riff para levantarle un monumento. Rick Wright hace arreglos muy atmosféricos y suaves, y nos regala una obra de arte como The Great Gig On The Sky y la intro de Us And Them. Por otro lado su participación se ve opacada en otros temas por la inclusión de saxofones. Mason se luce en casi todas las rolas sin opacar. Sabe llevar los temas en crescendo hasta los orgasmos musicales como en Money, y en Us And Them.

El disco está lleno de una producción que no se había escuchado hasta entonces. Los Floyd no solo agregaron coros femeninos muy gospelianos y sax a su sonido, sino que estuvieron grabando infinidad de sonidos y entrevistas al personal del estudio Abbey Road que insertaron en el disco de manera bastante acertada. Mucho del mérito se lo debemos atribuir a Alan Parsons como ingeniero de sonido, a Clare Torry y a Dick Parry. Además, muchos de los riffs y arreglos crudos más impresionantes son tomados de ideas previas contenidas en el Meddle o en el Obscured by Clouds.

Tenemos sonidos de máquinas registradoras, un corazón latiendo (el bombo de Mason), un montón de relojes sonando al mismo tiempo, helicópteros, explosiones, etc. Sobre las entrevistas, a Waters se le ocurrió hacer preguntas sobre los temas que trataba el disco y anotarlas en tarjetas. Iba de un lado a otra haciendo las preguntas y grabando las respuestas por todo el estudio. Chris Adamson dice: “I’ve been mad for fucking years, absolutely years, over the edge for yonks…”. Roger Manifor “The Hat” fue quien dio algunas de las respuestas más inesperadas como “give ‘em a quick, short, sharp shock…” and “live for today, gone tomorrow, that’s me…”, mientras que Peter Watts dio su risa maniática que escuchamos en Brain Damage. Como dato curioso a Henry McCullough, guitarrista de Paul McCartney en Wings, le preguntaron cuando había sido la última que se había puesto violento. Dio alguna respuesta y la siguiente tarjeta fue “Tenías razón en ello?”. Su respuesta fue “I don’t know, I was really drunk at the time” que también se puede escuchar en el disco.

El disco es una obra conceptual, con temas relacionados en los que se va describiendo diferentes etapas en la vida, desde el nacimiento, pasando por presiones de la vida, el efecto del tiempo, la guerra, del dinero, hasta que finalmente llega la locura definitiva y la muerte. Así pues, recorremos en esta obra desde el nacimiento hasta la muerte de un ser humano pasando por los momentos e influencias cruciales de su vida. A pesar de ser una obra conceptual y unificada por una idea, las canciones funcionan perfectamente como canciones individuales, y algunas incluso fueron lanzadas como sencillos. Time en particular tuvo éxito, pero lo abrumador del álbum hizo que la gente se lanzara por el disco completo en lugar de canciones sueltas.

Mini Dato:

* Otro de los puntos a destacar es el sonido cuadrafónico. Aunque se supone que The Who fue de los que se adjudicaron la paternidad de este efecto, este es uno de los primeros discos donde los sonidos literalmente te dan vuelta a la cabeza. Escucharlo con audífonos es toda una experiencia, y uno se marea en medio del remolino que gira y gira en On The Run, escucha las guitarras contestándose de un lado a otro, las risas, los ruidos de los relojes perfectamente diferenciados llegando desde distintos puntos… En fin, una delicia auditiva.

Bitrate: 320 Kbps

01 – Speak to Me
02 – Breathe
03 – On the Run
04 – Time
05 – The Great Gig in the Sky
06 – Money
07 – Us and Them
08 – Any Colour You Like
09 – Brain Damage
10 – Eclipse

Cortesía de La Caverna de Corvan !!

Pink Floyd – Animals (1977)

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Animals (1977)

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Animals es un disco difícil, no necesariamente el más aclamado por el público. Si tienen un disco netamente Progresivo, y que quizá sea la cumbre (y ataúd) del género, es precisamente el Animals. Es de esos discos que en cada escucha le notas un detalle nuevo, y que puede tener un sinfín de interpretaciones. Pero a la vez, eso es lo que lo hace tan poco accesible a esas multitudes que prefieren el Dark Side of the Moon o The Wall. Y no se les puede culpar, ahí los temas son cortos, con ganchos memorables, solos fascinantes, y aun con cierta seductora complejidad. Por eso las rolas del Animals, de más de 10 minutos (una de más de 17), rara vez las escucharemos en el radio, o en un tributo, o en los mismos conciertos de Waters o Gilmour. Ese es otro detalle, aquí las rolas funcionan únicamente como unidad, como disco completo, por separado, pierden su intención y fuerza.

El Animals fue concebido por Waters, y fue donde se hizo evidente la dictadura impuesta por él en el seno de la banda. Pink Floyd dejó de ser una democracia como lo había sido más o menos hasta 1975, para dar paso a un grupo donde uno tomaba las decisiones, escribía los temas y los demás acompañaban, sin mucha opción para aportar. Lo cual es irónico si consideramos el tema del disco, y que contiene quizá el mejor trabajo de guitarra de Gilmour y en teclados de Wright. De algún modo, esto lo hace igual de hipócrita que el Wish You Were Here.

El Animals tomó ideas musicales del WYWH que al final no fueron incluidas en ese disco. No se les pueden llamar propiamente descartes, sino que por su complejidad y duración, no encajaban en el mood del álbum. “You’ve Got to Be Crazy” evolucionaría para convertirse en “Dogs”, mientras que “Raving and Drooling” se convertiría en “Sheep”.

Fue grabado en el nuevo estudio de la banda, el Britannia Row, desde Abril del ’76 hasta finales de año. La banda había comprado el edificio de 3 pisos desde 1975, a mitad de la grabación del WYWH, debido a que el contrato con EMI, en el que se les daba horas ilimitadas de grabación, había terminado. Necesitaban su propio espacio considerando lo perfeccionistas que eran y la cantidad de meses que pasaban grabando un disco. Así que pasaron casi un año remodelando el local y equipándolo. Una parte del edificio se usó para guardar todo el equipo musical de la banda, así como los artilugios para las giras, cada vez más sofisticados.

Los temas del disco anterior empezaron a mutar lentamente. Waters les dio un giro del concepto de locura inicial para ajustarlos a una versión propia de Rebelión en la Granja, de George Orwell. Ese año había sido catastrófico en el Reino Unido. Desde 1975 había comenzado una crisis europea por el bloqueo de petróleo por parte de Medio Oriente. En Inglaterra no había trabajo y la inflación se disparó. Los jóvenes empezaron el movimiento Punk, que conjugaba el descontento político y social con el musical. Una especie de neo-hippismo, pero anarquista en el que salían de sus casas y se iban a vivir a edificios abandonados. Musicalmente estaban hartos del virtuosismo del Hard Rock, pero en especial del Prog, así que la música Punk se volvió una antítesis, regresando a las bases más simples, con canciones de 3 tonos, letras directas, sin atisbos poéticos, sin solos, o si los hay, lo más simple posibles. Johnny Rotten sería recordado y reclutado por los Sex Pistols por usar una playera de Pink Floyd a la que le sebrepuso un “I Hate”. Así pues, el Punk iba contra el Prog como forma musical, y contra el gobierno y la industria en la parte ideológica. Es curioso que Nick Mason produjera el segundo disco de The Dammned en Britannia Row…

La cuestión es que el Animals tomó algunos elementos del movimiento Punk. No en la cuestión musical, líricamente tampoco. Es también el más complicado, el más metafórico, el que más velos y capas tiene; está a años luz del estilo puño-en-la-cara del Punk. Sin embargo, es el más agresivo, el más encabronado, el más social, el de más protesta político-social. No sé si haya un disco Punk más furioso que éste. Quizá con más palabrotas, pero aquí Waters se va a una raíz profundísima del problema social, y refleja no sólo la Inglaterra de la segunda mitad de los 70’s, sino en general, a toda la sociedad occidental del último medio siglo.

En Rebelión en la Granja, Orwell hace una parodia-crítica al sistema socialista de Stalin; básicamente, los cerdos representan la clase política, los perros son las “fuerzas del orden”, llámese policía o ejército, y las ovejas son las masas, el pueblo, el proletariado. Sin adentrarme demasiado en las letras, Waters ataca al capitalismo, usando los mismos animales, pero representando distintos elementos que la novela de Orwell. La lectura más sencilla, asigna a los cerdos el rol de la clase alta, a los perros el de la clase media y de negocios, y a las ovejas a la clase baja. Se supone también que “Pigs on the Wing” hace referencia al nuevo amor de Waters, Carolyne Anne Christien, quien fuera esposa del manager de Grateful Dead.

La grabación fue difícil, pero Mason diría que fue menos tensa que el WYWH. Gilmour sólo contribuyó en la composición de “Dogs”, y es el único tema en que canta un fragmento. Es el primer disco en el que Wright no es acreditado en ninguna canción, a pesar de que su aporte en teclados es impresionante, con una cantidad de detalles que resultan imprescindibles para los temas y la creación de atmósferas. Aquí empezarían las fricciones entre Rick y Roger que llevarían a la “salida” de Wright de la banda para el tour The Wall, en la que no era miembro oficial, sino un “asalariado”. Irónicamente el Tour le ocasionó pérdidas a Pink Floyd, por lo que Rick fue el único que hizo dinero en esa gira.

Otra cuestión fue la presencia de Snowy White en el estudio. Gilmour de alguna forma aceptó la presencia de otro guitarrista para que fuera aprendiendo los temas con miras a apoyar en las giras, ya que los tres temas centrales eran imposibles de replicar en vivo con una guitarra, por más pedales que usara Dave. White grabó un solo para “Pigs On The Wing” que finalmente no apareció en la versión del álbum, sino en la versión de 8 track. Snowy sería finalmente un aliado de Waters, participaría en las siguientes giras de Floyd hasta la salida de Roger, y terminaría replicando nota por nota las partes de Gilmour en las giras solistas de Waters

Lo irónico es que Roger Waters haya hecho una representación tan cruel de la sociedad humana a través de animales. Una escalofriante, aún vigente, y que aplica a cualquier país bajo cualquier sistema económico. La moraleja? Que el amor es más fuerte que todo! Ja gotcha! No, realmente no hay moraleja, es una brutal crítica, tanto a los 2 tipos de perros, los cerdos y las ovejas. Ninguno se salva, y cada uno debe hacer su propia autocrítica. El final, la metáfora de “Pigs on the Wing Part II”, deja pensando si Roger no quiso decir que ese hogar, esa pareja y familia que le da refugio y lo hace sentir seguro, que le da cierta felicidad, no es también una cierta forma de volver a ser oveja. El perro joven sabe, al menos en parte, lo que lo rodea, pero tiene en su familia una justificación para no rebelarse ni pelear. “Ya tengo mi felicidad” o “Ya no estoy soltero, tengo hijos que dependen de mi, no me puedo arriesgar”. En el fondo es una excusa. Y es por ello que el Animals invita a una autocrítica. Sí; nos creemos perros jóvenes, con los ojos abiertos, con cierta noción de lo jodidamente jodido que está el mundo. Eso nos da cierta sensación de superioridad respecto a las ovejas. Pero de qué sirve si no hacemos nada? Si nos quedamos sentados a que sean las ovejas las que ya no tengan nada que perder y se levanten, arriesguen el pellejo y cambien el sistema por nosotros? No nos deja esto realmente en un rol aún más patético que la ignorancia, en el de la cobardía? En la comodidad? En la justificación?

A final de cuentas, en el Animals confluyen las guitarras más incendiarias de Gilmour, los más detallados teclados de Wright, y las mejores letras de Waters. Mason hace también un gran papel, pero más discreto que otros discos, a diferencia de sus compañeros, que lucen de principio a fin y parecieran estar conscientes de que es el Magnum Opus de Pink Floyd, el punto cumbre antes de iniciar el doloroso descenso. “Dogs” se roba luces, es más poderosa y compleja, y con una de las letras más profundas del rock, pero en realidad todo el disco es una joya, las piezas ganan mucho más como unidad en el disco que como piezas individuales, y siguen sonando tan frescas como si se hubieran lanzado ayer. Lo más valioso, a pesar de su perfección y majestuosidad musical, son las letras, que no sólo son críticas a un sistema monstruoso y prácticamente inmutable, sino que deben servir para una crítica personal que nos lleve a preguntarnos quiénes, qué somos realmente y qué diablos estamos haciendo por cambiar al mundo…

Mini Dato:

* Actualmente con los recursos tecnológicos, se pueden hacer cosas mágicas y se ha perdido la capacidad de asombro. Pero Floyd fue de los primeros en darle una enorme importancia a la creatividad de las portadas. Hipgnosis, que ya había trabajado en los discos previos, fue la agencia encargada de reflejar la idea de Waters. Él pasaba diario cerca de la Battersea Power Station que se ve en la portada, ya entonces en su decadencia, y que de alguna forma representaba la caída industrial de Inglaterra. Mandaron diseñar un globo gigante que inflaron con helio y que debería haberse visto majestuoso, volando cerca de la estación. Para el día de la sesión de fotos, contrataron un arquero que tumbaría al cerdo si se escapaba. Pero hizo mucho aire y la sesión fue imposible, por lo que pasaron la sesión al día siguiente, y ya no estaba presupuestado el señor de las flechas para un segundo día. El puerco finalmente se soltó con tanto viento y salió volando por los cielos británicos, cayendo en una granja de Kent para pánico de algunas vacas. Se recuperó y volvió a inflar. Se tomaron fotos un tercer día, ya sin viento, pero al final se decidió hacer un montaje con fotos del segundo día, con el cerdo volando libremente, ya algo lejos de la planta. El cerdo se volvería en un ícono floydiano, y Waters aún usa enormes globos porcinos en sus giras, pintándole nombres de políticos locales, para euforia del público.

Bitrate: 320 Kbps

01 – Pigs on the Wing (Part 1)
02 – Dogs
03 – Pigs (Three Different Ones)
04 – Sheep
05 – Pigs on the Wing (Part 2)

Cortesía de La Caverna de Corvan !!